miércoles, 22 de enero de 2014

Pruebas de vida extraterrestre inteligente en el Universo.


Todo comenzó una fría noche de otoño, el 18 de noviembre de 2010, en el Instituto SETI (siglas en inglés de “Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre”) ubicado en Mountain View, California. En SETI se utilizan distintos radiotelescopios ubicados en diferentes partes del mundo para capturar y analizar señales electromagnéticas provenientes de distintas regiones del espacio. Desde que se inició el proyecto en la década del 70 hasta ese día de otoño, nada inusual había sido captado por los radiotelescopios, solo ruido natural producto de la radiación electromagnética. Sin embargo ese día, exactamente a las 10:13:42 PM (PST), uno de los gigantescos radiotelescopios captó una extraña señal de naturaleza artificial, y las alarmas del SETI empezaron a resonar. La doctora Eleanor Foster y su equipo se encargaron de analizar la señal y realizar todas las verificaciones necesarias para descartar fuentes terrestres, como satélites o interferencias con otros radiotelescopios. En palabras de la doctora Foster:



"Nunca voy a olvidar el momento en que aquel monitor mostró una señal claramente artificial, mi corazón dio un vuelco y empezó a latir precipitadamente. Luego recordé que soy científica y como tal debía corroborar que no hubieran otras explicaciones para dicha señal. Pusimos manos a la obra y en algunos días descartamos cualquier otra explicación. Me contacte con otros centros de SETI en diferentes lugares del mundo y les pedí que apuntaran sus radiotelescopios hacia el mismo lugar: la señal estaba allí, era real, todos la estaban detectando. ¡La señal debía provenir de alguna inteligencia extraterrestre!"